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El Vaticano y la pedofilia

dlopez 24 abril 2010

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El Vaticano acaba de pronunciarse contra los sacerdotes pedófilos y ha anunciado que no dudarán en tomar medidas penales contra los que hagan esta práctica. La “práctica” es un delito como una Catedral, nunca mejor dicho, y nada se ha comentado de que vayan a ser expulsados de la Iglesia y sometidos al escarnio público tal y como lo eran los supuestos herejes a los que quemaban vivos en las plazas públicas.

Pero lo peor del caso es que Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, ha comentado que “No hay relación alguna entre el celibato y la pedofilia pero sí entre esta última práctica y la homosexualidad”. El “Todos somos hijos de Dios” se lo siguen pasando por el forro de la sotana y tan ciegos están que son incapaces de ver el delito, la intransigencia y sus propios errores.

El sexo siempre ha sido el caballo de batalla de la Iglesia. Si ya lograban controlar tus pensamientos para que soltaras dinero en los cepillos sólo les quedaba meterse en tu dormitorio para indicarte qué estaba bien y qué estaba mal. Sus batallas contra la masturbación, el sexo oral o el sexo anal han sido épicas ya que, Onán, Sodoma y otros pasajes de la Biblia castigan estas prácticas.

Imaginamos que los curas pedófilos, que quede bien claro en la Iglesia hay curas excelentes que hacen su trabajo a la perfección, al no encontrar su delito en los Evangelios pensarían que no era pecado. El celibato, estúpida idea, conlleva reprimir los deseos sexuales y a la postre se termina abusando de un inocente al que se le crea un trauma de por vida y además la víctima tiene que sufrir como Don equis sigue siendo una persona admirada por todo el mundo.

Desde aquí mostramos nuestra más enérgica repulsa a la pedofilia y también a que las naves de las Iglesias escondan a estos delincuentes. La justicia debería de empezar a tomar cartas en el asunto de una vez por todas.


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