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Top de los mitos sexuales

Luigi Eroxxx 15 abril 2009

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Siguiendo con mi cruzada de eliminar a los mitos sexuales, me di a la tarea de buscar los más conocidos y utilizados, para poder mostrar la verdad sobre ellos.

1) Masturbarse con mucha frecuencia provoca acné. Durante décadas, los padres y educadores intentaron reprimir la libre expresión sexual de los más jóvenes con todo tipo de mentiras. La masturbación, al ser la práctica más socorrida y fácil de consumar, fue también la más difamada. Se llegó a decir que si alguien se hacía demasiadas pajas podía sufrir, entre otras cosas, epilepsia, ceguera, pérdidas de memoria, torcedura de pene, degeneración nerviosa, demencia, infertilidad, impotencia, mongolismo, epilepsia y, ya en casos de onanismo extremo, incluso la muerte. Algunas abuelas, llegaban a decir: “No te toques, Fulanito, que te van a salir pelos en las palmas de las manos”. Por supuesto, es todo mentira y ya no hay nadie que se crea estas falacias.

2) Los hombres son más infieles que las mujeres. Todo lo contrario: las mujeres son más infieles que los hombres, sólo que mienten mejor y son muchísimo más discretas. Un hombre no se sabe callar y, en cuanto echa una cana al aire, corre al bar a relatar la faena ante los amigotes. Pero, como dice Gisela Runte en su libro ¿Por qué somos infieles las mujeres?, los cuernos de mujer “son bastante más frecuentes de lo que imaginamos”.

3) Si no hay eyaculación, no hay embarazo. ¿Cuántos seres humanos deben su atormentada existencia a esta mentira sexual? Podemos presumir que muchos, puñados. La idea de que se puede penetrar a una mujer sin preservativo y sacar el pene poco antes del orgasmo para eyacular fuera y evitar un embarazo (la popular y socorrida “marcha atrás”) es muy temeraria y carece de base científica. La terrible verdad es que si no hay condones a mano, vas a tener que bajar a la farmacia de guardia a por un paquete, y vas a tener que embutir tu pene en él para no arriesgarte a un embarazo no deseado. Porque, sintiéndolo mucho, el líquido preeyaculatorio que el pene segrega cuando se pone en acción (con objeto de limpiar la uretra de los ácidos de la orina) contiene espermatozoides capaces de fecundar óvulos.

4) Los negros tienen más potencia sexual que los blancos.
Esta leyenda urbana se deriva de un hecho: es muy cierto que, por regla general, los varones de raza negra poseen miembros viriles de mayor tamaño que los hombres de otras etnias (del mismo modo que las mujeres de color poseen vaginas más profundas y elásticas). Lo que es mentira podrida es que sean más potentes. O, al menos, no existe a día de hoy ningún estudio científico que avale esta descabellada teoría. Es más, cualquier sexólogo con dos dedos de frente sabe que cuanto mayor es el tamaño de un pene, más difícil es conseguir una buena erección, ya que el corazón debe bombear más sangre a los cuerpos cavernosos.

5) Si una mujer no sangra en su primera relación sexual, es que no es virgen. En los campamentos gitanos más tradicionales, aún existe la figura de la “ajuntaora”, una señora que cobra unos 600 euros por comprobar, en vísperas de una boda, si una gitanilla es virgen o no. Para ello le hace la prueba del pañuelo, introduciédolo en las profundidades de la vagina de la novia. Si sale “manchado con tres rosas” (de sangre), la chica es virgen; si sale limpio, no lo es.

6) Los hombres con nariz grande ligan más y están mejor dotados. Para nada. Una cosa es que ser narizón no sea obstáculo para que un hombre resulte atractivo a una mujer, y otra muy distinta que un señor ligue más por tener “la muerte del loro”. El mito se ha desmontado en una reciente encuesta realizada por Sexole.com, en la que se mostró a miles de chicas una fotografía de la prominente nariz de Javier Bardem y otra de una napia mucho más pequeña perteneciente a un hombre anónimo: el 90% de las encuestadas escogió la segunda.

7) Viagra es un afrodisíaco. Las millonarias ventas de pastillas contra la disfunción eréctil (ya sea Viagra, Cialis o Levitra) y su gran éxito en el mercado negro, son síntoma inequívoco de la inmerecida fama del sildenafil: muchos hombres lo toman como una panacea que les hará disfrutar de una excitación sexual muy intensa a lo largo de mucho tiempo cuando, en realidad, lo único que hace Viagra es actuar sobre los cuerpos cavernosos del pene, inhibiendo una enzima llamada fosfodiesterasa V para bloquear la erección y mantener la virilidad a tope por más tiempo.

8 Pensar en personas desagradables o cosas aburridas es un remedio contra la eyaculación precoz.
Para nada, y no hay más que hacer la prueba. Estar en la cama penetrando a una diosa y pensar en las imágenes de un accidente de tráfico, en la cara de la suegra o en la última reunión de trabajo, no sólo impide al individuo perder la concentración y disfrutar menos del acto sexual que está perpetrando sino que puede surtir el efecto contrario y hacer que el eyaculador precoz se corra todavía más rápido que de costumbre.

9) Los espermatozoides de cada testículo producen hijos de diferente sexo. Mucho se ha especulado sobre los trucos del almendruco para elegir el sexo de un bebé: unos decían que el misionero traía niños y si se ponía la mujer encima traía niñas, otros que si se copulaba con luna llena, sería niña, y si había cuarto menguante o creciente, sería niño. En Oaxaca (México) las viejas aseguran que si la mujer hace el amor mojada con agua, nacerá una niña. O que si se come mucha carne nacerá niño y si se come mucho chocolate será niña. Pero, sin duda, la teoría más disparatada es la que dice que cada testículo alberga espermatozoides de un sexo diferente.

10) El semen engorda. Al menos tiene una base real: las muchas vitaminas, proteínas y aminoácidos que contiene el semen. Ciertamente, los espermatozoides flotan en una sanísima mezcla de fructosa, aminoácidos, calcio, sodio, potasio, ácido cítrico y fósforo, entre otras sustancias que componen el semen humano. Pero la cantidad de nutrientes que contiene el semen no son suficientes, ni de lejos, para alimentar a una persona.

Vía l La verdad dominicana


COMENTARIOS

  1. Cinéfila dijo:
    #1
    La de la masturbación y el acné la llegué yo a oír en mi colegio y no hace tantos años de eso. Aunque a mí no me timaban.

    No sé si habrá más mujeres infieles que hombres, pero mujeres infieles hay muchas muchas. Lo que pasa es que ellos no saben disimular y siempre se les pilla.

    Y de mayor quiero ser "ajuntaora". 600 euros por "comprobación" es un negociazo.

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