Erotismo, sexo, relaciones y parejas.

El sexo a los treinta años

dlopez 19 diciembre 2009

c_2_maincontent_599_mediumimage.jpg

Con la que está cayendo en lo económico hoy es complicado independizarse. Y se da la circunstancia de que muchas parejas en la treintena se ven casi forzados a pagarse una habitación de hotel para tener algo de intimidad. O eso o le echa uno cara y mete a la novia en casa como si fuera ya la nuera oficial del reino.

Pero claro, a estas edades no está uno ya como para seguir haciéndolo en un coche o en un portal. El tiempo nos envejece y ya se buscan otros objetivos. Ellos siguen en las mismas, y seguirán por siempre, y ellas quizás vayan buscando otro tipo de seguridad emocional y, por qué no, económica.

Así que se queda uno petrificado cuando el sobrino de turno le cuenta sus correrías nocturnas. Que si tienen varias amigas con derecho a roce, que si lo hicieron con 2 el fin de semana pasado y varias fantasías sexuales más que nosotros, a su edad, jamás podríamos haber llevado a cabo.

Por lo tanto sólo nos queda ir mendigando un lugar para hacer el amor. El hermano que se va de puente, el compañero de trabajo o la amiga de la novia caritativa que tanto nos quiere y que, sin dudarlo, sabrá hasta cómo lo hacemos, sea esta información a cambio de un nidito de amor.

Y si a esto le unimos que la mayoría aprendimos sexología con las Cartas Privadas de Pen o que nuestra adolescencia seguía llena de dibujos animados y Cine Exin pues…ahí nos la vemos negras. Los jóvenes nos dan sopas con ondas en todos los sentidos y nosotros al ver un tanga indiscreto seguimos sintiendo esa risa floja que nos invadia cuando veíamos unas tetas en las películas de Esteso y Pajares. Bendita inocencia.


COMENTARIOS

No hay comentarios, puedes dejar el primero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *