Erotismo, sexo, relaciones y parejas.

Cuando seas padre comerás huevo, educación sexual

dlopez 28 mayo 2010

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Los que pasamos de la treintena nunca tuvimos educación sexual. En casa todo se resumía a la frase que le da título al post y en el colegio un profesor nos explicaba cómo venían los niños al mundo de una manera aséptica que no entendíamos. La homosexualidad no se contemplaba y todo tenía que hacerse “como Dios manda”. Es más, recuerdo que no nos examinaban de esas lecciones simplemente para evitar ver el caos que se producía en la mente de unos chicos que no teníamos ni idea.

No era hasta los 13 años cuando los repetidores, que tenían ya unos 15, empezaban a traer, y a alquilar, revistas y películas porno. El doble fondo en la mochila servía para llevar 3 VHS con las andanzas sexuales de Gynger Lynn o Cicciolina y también para seguir siendo un iluso al pensar que nuestro pene iba a ser, algún día no muy lejano, como el de uno de los actores.

Las primeras masturbaciones venían casi por sorpresa, la primera eyaculación provocaba un gran susto y las relaciones con las personas de tu mismo sexo, o del opuesto, se convertían en un Everest al que ascender con la cara colorada por la vergüenza de la inexperiencia y la vehemencia de la ignorancia.

Y luego ya conseguimos dejar de ser vírgenes en un coche o en un portal y de aquella manera. Poco a poco fuimos mejorando pero seguimos poniéndonos calientes al ver una película de Esteso y Pajares. Hoy en día los jóvenes nos dan cien mil vueltas, se han zumbado a medio pueblo e incluso pegan a sus parejas sin el menor pudor. Prefiero aquellos tiempos a los actuales pero, eso sí, antes de que tu hijo/a descubra los secretos del sexo por su cuenta deberías darle unas nociones al respecto, hablarle claro y despejar cualquier tipo de duda. Te lo agradecerá.


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