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El Punto G del hombre, consejos para su estimulación

dlopez 1 abril 2011

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El Punto G del hombre es la próstata. Masajear este punto es algo complicado pero no por eso hay que evitarlo. Lo primero que tenemos que tener claro es que estos masajes no son un atentado a nuestra masculinidad o un atisbo de homosexualidad. Se trata, simplemente, de obtener mejores orgasmos y mucho más placenteros.

Lo primero que hay que tener claro es la higiene. Una buena ducha e incluso un enema nos servirá para limpiar bien el recto. Tras la relajación del esfínter hay que usar mucha lubricación para que todo sea mucho más fácil. El poco a poco es aquí un mandamiento que hay que cumplir, no por tener más prisa vamos a obtener mejor resultado.

Una leve caricia con el dedo y luego ir introduciéndolo poco a poco en el ano es el primer paso. El esfínter se relajará y aceptará cada vez mejor la introducción del dedo. Es entonces cuando llega el momento de buscar esa glándula rugosa que hay que ir acariciando levemente y siempre con mucha delicadeza.

Tened en cuenta, sobre todo a los/las que lo van a practicar con su pareja, que el placer es casi insoportable. El orgasmo que produce esta práctica es bestial y muy adictivo. Práctica, paciencia y suavidad serían las tres normas a seguir. ¿Lo habéis probado?, ¿algún consejo para nuestros lectores?, ¿qué pensáis de este tipo de estimulación? Como siempre, estamos deseosos de recibir vuestros comentarios.

Vía | Entre Mujeres


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