Erotismo, sexo, relaciones y parejas.

La oxitocina, hormona del amor y del odio

dlopez 17 junio 2010

155.jpg

La oxitocina se nos ha vendido recientemente como la panacea para el sexo. Casi siempre se nos decía que se genera, y es cierto, cuando hacemos el amor de ahí que su uso en perfumes podría ser un aliciente para seducir a alguna que otra persona. El olfato es uno de los sentidos que tiene más “memoria” por lo que al recordar ese olor podremos poner nuestra mente en el mismo estado que cuando “grabó” ese olor en el cerebro.

Recientes experimentos han demostrado que la oxitocina funciona como la hormona del amor. Tras rociar a un grupo de personas todos se mostraban mucho más amigables entre ellos y querían conseguir beneficios para todo el grupo. Tras analizar el comportamiento de varias personas que esnifaron oxitocina y otros que no lo hicieron los resultados fueron estremecedores.

Se crearon dos equipos y se les dio dinero ficticio. Cuando tenían que decidir qué pasaba con su dinero, sin amenazas externas, todos intentaban repartirlo a partes iguales e incluso quedarse sin nada (los que esnifaron la sustancia) por el bien del resto del grupo. Todo cambió cuando se les comentó que tenían que conseguir una cifra e incluso podían quitarle dinero a sus oponentes.

Los que habían olido la oxitocina no sólo intentaban cambiar su actitud anterior sino que incluso llegaron a quitarle dinero a sus oponentes por el bien de su propio grupo. O lo que es lo mismo, una cosa es que esto sirva para ligar o para crear un ambiente amistoso y otra es que el personal se vuelva idiota cuando ve sus intereses amenazados. Más claro el agua. En el terreno sexual, por mucha oxitocina que se huela, pasa exactamente lo mismo, poco de “aperturismo” y mucho de lo de siempre. Se cae un mito.

Vía | El Mundo


COMENTARIOS

No hay comentarios, puedes dejar el primero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

ENLACES A ESTE ARTICULO