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La mujer controladora, consejos para tener una buena relación de pareja

dlopez 25 abril 2011

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Cuando nos referimos a una mujer controladora no estamos hablando a una trabajadora de una torre de control sino a la clásica “sargento” que intenta controlar cada mínimo paso que da su pareja, cada detalle, cada gesto que hace la otra parte para intentar llevar las riendas de la relación. En todos los casos no estamos ante una persona que hace todo lo anterior “por nuestro bien” sino ante una persona insegura que considera que controlando a otra persona ganará en autoestima y confianza.

Suele darse el caso de que también son mujeres muy celosas que intentan analizar hasta el más mínimo detalle de todo lo que haces y dices. Volvemos a recordarte que no es amor sino más bien todo lo contrario. Cuando una persona necesita saber en todo momento qué hace su pareja, quiénes son sus amistades y dónde va tras trabajar, por poner algunos ejemplos, estamos hablando de alguien que no tiene vida propia y que intenta que tú vivas tu vida como a ella le habría gustado vivir la suya.

En casi todos los casos estamos también ante mujeres que intentan conocer cifras, datos y números de tus finanzas personales. La idea no es saber si te va bien en la vida sino saber dónde está tu límite para poder pedirte “el oro y el moro” en sucesivas fechas. Este agobio psicológico y económico no sirve absolutamente para nada, más bien al contrario, y conlleva una tensión que termina o en ruptura o en infidelidad por tu parte al ver que hay más mundo allá de tu pareja.

Si aún no te has convencido de lo que te hemos contado te recordaremos algo innato al ser humano: su libertad. Que una persona acceda a tener una relación contigo no significa que sea la dueña de tu vida, nadie tiene derecho a decirte lo que tienes que hacer con tu vida, nadie puede indicarte que te vistas de alguna forma determinada o que trabajes para ella.

Si tampoco estás de acuerdo con el párrafo anterior te lo diremos más claro todavía: la vida sólo se vive una vez. Este viaje no tiene retorno, los años, los meses, las semanas y los días perdidos junto a gente que no nos aporta nada sólo conlleva una pérdida de tiempo que la enfermedad, la mala suerte o quién sabe qué terminará por recordarnos que nos falta tiempo, que nos lo han robado. Suerte.


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