Erotismo, sexo, relaciones y parejas.

Fruta y sexo

NEodAni 16 marzo 2009

Fruta&Sexo
Veamos relaciones lingüísticas. El “chocho” es el fruto del altramuz, una confitura de azúcar, en cuba una especie de fríjol y en Castro Urdiales (Cantabria) se le dice “pocho” o “pocha” y se usa como expresión amorosa: “¡Te quiero, pochete mío!”.

Al clítoris se le llama “pepita”, simiente plana y alargada de algunas frutas, también “flor” que me hace recordar que en china también tienen una extensa terminología para los genitales, es la descripción más bonita.
En el hombre coloquialmente se usa mucho “nabo”, otra denominación del pene es “ciruelo” (¡chúpame el ciruelo!) árbol frutal rosáceo en el que crecen las ciruelas que son muy sabrosas.

La fruta por excelencia para el miembro viril es el plátano, el árbol del plátano es de tronco recto, y su fruto es largo, encorvado y blando. ¿A los pechos femeninos? erectos, duros, picudos son “pechos limoneros”, más términos son “peritas”, “melocotoncitos”, y si son grandes “melones”. ¿Y los pezones? son “fresas” o “fresones” y a quien no le apetecen unas fresas con nata.

Las condiciones saludables de la fruta hacen que sea muy recomendada por los profesionales de la salud (voy a la cocina a por dos kiwis, de los de comer ¡eh!), a parte del contenido en azúcares complejos o de asimilación lenta (fuente energética principal del cuerpo) son ricos en muchas otra sustancias como vitaminas (una es la vitamina E, importante en la función sexual), oligoelementos, aminoácidos e incluso ácidos grasos.

Algunas frutas, verduras y condimentos considerados afrodisíacos por sus beneficiosos efectos en el cuerpo son el aguacate (llamado “Árbol de Testicul” por los Aztecas), el apio (me encanta su sabor), los higos, el ajo, el jengibre, la piña que tiene bastante vitamina C y es usada para tratamiento natural de la impotencia.

Recordad que en la piel de la fruta es donde hay más vitaminas, minerales y fibra, pero es donde se acumulan sustancias químicas que usa la agricultura para eliminar plagas, por tanto hay que lavarla bien.

Vía | Hoy Mujer


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