Erotismo, sexo, relaciones y parejas.

Fases del amor

Luigi Eroxxx 23 junio 2009

fases.jpg
El amor es un eterno ir y venir de sensaciones y emociones, tan desconocidas como deseadas, pero no podemos perder de vista que son tan solo procesos químicos, que existen fases dentro del amor.

Según el planteamiento del psicólogo social Carlos Yela, el amor está compuesto básicamente por tres aspectos importantes: un estrecho vínculo de unión afectiva especial, también denominada ‘intimidad'; la vivencia y expresión de deseos y necesidades con respecto a la otra persona −las pasiones erótica y romántica−; así como el compromiso, que es la intención de ‘apostar’ por la relación y conseguir mantenerla en el tiempo −por encima de distintos tipos de obstáculos y dificultades−.

De acuerdo con este esquema, quien experimenta amor por alguien sentiría un determinado nivel −variable en el tiempo− de intimidad, pasión y compromiso por la persona a la que ama −quien, a su vez, puede ser que le corresponda o no−.

También hay que dejar claro que el amor no es lo mismo que una relación de pareja, en la gran mayoría de los casos las relaciones inician cuando ambas partes se aman y pueden continuar aunque el amor termine, Según los psicólogos sociales, las relaciones de pareja sin amor pueden mantenerse merced a lo que denominan ‘barreras': miedo a la soledad, preocupación por los hijos, ansiedad de empezar de cero, dependencia tanto económica como afectiva.

La “fase de enamoramiento” es la primera en una relación de pareja y puede prolongarse durante un año, más o menos, -según dicen-. En ésta se encuentran presentes −de menor a mayor grado− el compromiso, la pasión romántica, la pasión erótica y la intimidad −que es la que más aumenta−.

Al termino del año se inicia la “fase de amor y pasión” −que puede durar hasta cuatro años más−. Esta etapa está definida por la reducción de la pasión erótica, aunque aumenta considerablemente la pasión romántica. A partir del quinto año de relación surge la “fase de amor compañero”, a nosotros nos gusta llamarlo cómplice.

Lo más significativo de esta fase es la gradual disminución de la pasión romántica y la más pronunciada disminución aún de la pasión erótica. Sin embargo, el compromiso aumenta y se consolida, mientras que la intimidad es una constante −convirtiéndose así éstos en los dos rasgos más significativos de la relación−.

La complicidad; el saberse comprendido y aceptado es un gran activo en esta fase. Y en cuento al sexo puede haber menos cantidad, pero la calidad se puede mantener, incluso algunas parejas la mejoran.

Vía l El mundo


COMENTARIOS

No hay comentarios, puedes dejar el primero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *