Erotismo, sexo, relaciones y parejas.

Cómo elegir un sexólogo

NEodAni 3 agosto 2009

Elegir un profesionalLa profesión de sexólogo no está reglamentada, debido a ello podemos encontrarnos personas que se autoproclamen sexólogos, además de poner una consulta sin tener competencia, ni conocimientos adecuados.

Sólo desde 1999 los médicos que quieran tener una titulación, pueden hacer unos estudios de 3 años, todo lo demás son titulaciones no universitarias, algunas serias otras no tanto (incluso algunos postgrados no dan capacitación para terapia sexual). Entonces ¿a quien dirigirnos? ¿como enfocar nuestras dudas?

El médico tiene la base para tratar cualquier «problema orgánico» que tengamos y muchas disfunciones sexuales tienen esa base; el sexólogo puede ir más allá, ya que el médico no especializado no ha sido educado para tratar lo «no orgánico». Por tanto «nuestra sexualidad es un tema que combina tanto aspectos físicos como psicológicos» y un buen profesional contará con especialistas para atenderte en todos esos aspectos.

Así que un buen sexólogo se interesará primero en si hay algún problema orgánico (aquí es donde residirían esos pseudo-terapeutas que no nos conviene encontrar y deberíamos evitar); ya que deberá hacer un examen médico inicial si es médico o pedirlo a un colega si no lo es.

El sexólogo puede recomendar ejercicios para mejorar la sexualidad en casa, hablar con la pareja para entender mejor los problemas de la relación, pero nunca pedirá a la persona en su consulta ni que se desnude, ni algo de cariz sexual con ningún pretexto, todo esto parece extraño pero en la práctica se pueden encontrar más de una sorpresa las personas que acuden a una consulta.

Si uno va por la seguridad social, el médico lo redirigirá al Centro de Planificación Familiar de su zona, y allí le tratará un médico-ginecólogo o urólogo, que estará especializado como sexólogo o le remitirá al que si lo esté en caso de necesitar ese tratamiento «no orgánico» que decíamos. Teniendo en cuenta lo que estamos reflexionando, es mejor desconfiar de esos terapeutas que den la sensación de ir en solitario o por su cuenta propia y siempre observar el contexto en el que esté ese “profesional”, incluso si se consulta a más de uno (para tener varias opiniones).

Algunas de las cosas que se suelen consultar al médico/sexólogo son:

  • Trastornos en la excitación (problemas de erección o de lubricación).
  • Insatisfacción conyugal y diferencias respecto a las prácticas deseadas por cada miembro de la pareja.
  • Problemas de orgasmo (ausencia o dificultad para alcanzarlo, falta de sensaciones placenteras…).
  • Inhibición del deseo sexual.
  • Eyaculación precoz, retardada o ausente.
  • Aversión sexual.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Conflictos de identidad sexual.
  • Comportamientos compulsivos, Conductas parafílicas, etc.

Mientras la sexología clínica no esté bien regulada en el marco de la Unión Europea, intenta tener en cuenta el currículum del profesional al que piensas visitar y la vía por la cual lo has encontrado ¡Se trata de tu salud!

Vía | Soitu sexo


COMENTARIOS

No hay comentarios, puedes dejar el primero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *