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Consecuencias de la crisis (y II)

dlopez 16 octubre 2010

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Como comprenderéis me quedé de piedra. No sabía reaccionar. Ella me explicó con gráficos, estadísticas, análisis y números que le salía muy caro a la empresa. Como suelen hacer los jefes me explicó que me daría una carta de recomendación, que era joven, que era muy bueno y demás mentiras.

Sin saber cómo me puse a hablarle de mi futuro, de mi familia, de mi hipoteca y de mis problemas. Ella parecía comprenderlo todo y no dudó en asentir pero sólo al final me reconoció que había una opción para que me quedara en la empresa.

-¿Crees que no te he visto cómo me miras las tetas?

Me quedé sorprendido. Simplemente se levantó, se quitó el vestido que llevaba y se arrodilló ante mí. Antes de que le dijera nada me estaba haciendo una mamada muy despacio, con la lengua y acariciándome los testículos. Cuando notó que me iba a correr me dijo: un momento.

Se puso sobre la mesa tras quitarse las bragas y me ofreció su coño. No dudé en lamérselo y rápidamente se puso muy húmeda mientras me apretaba la cabeza hacia su cuerpo. Tampoco tardó mucho en ponerse a cuatro patas en el suelo para que la penetrara.

Su fuerza y sus movimientos eran increíbles. Intenté darle lo más fuerte que pude y siempre pedía más. Cuando notó que me iba a correr cambió su posición y se tragó hasta la última gota. Tras esta excitación me confirmó mi despido y sólo pude pensar que al menos una vez alguien podría decir que había jodido a su jefa.


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