Erotismo, sexo, relaciones y parejas.

Celos ¿para que sirven? (2a parte)

NEodAni 16 julio 2009

Otelo
Continuando con el intento de situar esta actitud emocional llamada celos, la vamos a enfocar desde lo que para mi la estimula: la IMAGINACIÓN. Dos pensadores traen la idea de lo que voy a desarrollar, y pondremos otros “refranes” o pensamientos que complementan lo que son o por donde van los celos.

«El que es celoso, no es nunca celoso por lo que ve; con lo que se imagina basta» Jacinto Benavente.

«El sufrimiento depende no tanto de lo que se padece cuanto de nuestra imaginación, que aumenta nuestros males» Fénelon.

Si hablamos de cuando los celos dan problemas, a mi modo de entender es cuando se dan en una situación que no hay nada tangible ni presente que los produzca. Así que para todas esas personas que los celos forman parte del amor ¡felicidades! si tu pareja baila con otro y tienes celitos, es que la quieres ¡Pero aquí no hablamos de eso! Hablamos de sospechas, hablamos de acusaciones sin un motivo real, hablamos de tensiones por parte de una pareja que desconfía y lo hace con cierto fanatismo y alevosía.

«Ligerezas como el aire son para el celoso fuertes confirmaciones, como un testimonio de las Sagradas Escrituras» William Shakespeare.

Así que podéis situaros respecto a los celos de manera muy simple. La persona “imagina” en su cabeza cosas, y las cosas que se acumulan en la mente no traen certezas como las cosas que se viven y se experimentan ¡traen dudas! y si se dejan rodar (como una bola de nieve) generan tiranía.

«Los celos se alimentan de dudas» François de la Rochefoucauld.

«Los celos no son corrientemente más que una inquieta tiranía aplicada a los asuntos del amor» Marcel Proust.

Esta emoción de querer “controlar” a otra persona para así tener más seguridad de que se te confirme algo de tu relación con ella, no es más que una falta de seguridad en uno mismo ¡osea lo que se llama baja autoestima! ¡inmadurez!

«Ningún vanidoso siente celos» Jacinto Benavente.

«La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos» Henry Van Dyke.

Una pareja no es algo que se tiene (por mucho que se presente así a los demás), sino alguien en quien se debe confiar y en el que no se deben descargar las propias inseguridades, ni en forma de sospechas, ni en forma de agresividad (a veces violencia de género por desgracia), ni en nada que no aporte confianza y vibraciones positivas, que de negativas el mundo ya esta lleno.

Roberto Rosenzvaig propone 10 puntos para tratar los celos, que yo no tengo nada claros, pero que comprendo como paso intermedio antes de llegar al punto de no querer cargar con un celoso patológico y tomar la decisión madura de preferir encontrar a otra persona que realmente «quiera y fomente la estabilidad» en una relación.

  1. «Los celos son comunes; no los considere siempre una enfermedad» Precisamente porque estan en ese “limbo” que ni es una enfermedad ni es algo que forme parte de una personalidad madura, son tan difíciles de tratar.
  2. «Dígale que no hay nada malo en admirar a otros» A los celosos/as eso es darle más motivo de sospecha.
  3. «No tome en serio sus escenas, recriminaciones o acusaciones» ¿que remedio no?
  4. «Demuéstrele que los celos sólo los distancian y dañan» Sigue siendo pez que se muerde la cola, si te distancias se generan celos, si intentas “aclarar” acercándote: ¡sospechas! ¡celos!
  5. «Los celos son irracionales; no pierda tiempo tratando que entienda razones» ¡Totalmente de acuerdo! La irracionalidad viene del hombre que quiere adaptar la naturaleza a si mismo y no el a la naturaleza (pensamiento de George Bernard Shaw), aplíquese a adaptar la pareja a uno mismo y no en tener más flexibilidad.
  6. «Enséñele que los celos son signo de inseguridad y no amor» ¿como se enseña a alguien irracional? ¡pez que se muerde la cola!
  7. «Hágale ver que los celos son una obsesión» Dudo que una persona sutilmente obsesiva quiera reconocer que lo es, o que es celosa.
  8. «Frente a una escena, no dé explicaciones» Sino das explicaciones ¡eres sospechoso! igual que si las das
  9. «Nunca crea en su arrepentimiento» ¡Estoy de acuerdo! creería en su maduración, en plantear que realmente quiere una pareja y eso llenará su mente con lo útil y positivo y no con sospechas e IMAGINACIONES.
  10. «Si su pareja nunca ha sentido celos, preocúpese… quizás está más interesado en sí mismo que en la relación» Concepción comentada en la parte primera de este artículo en la que se mencionó la asociación clásica y errónea del amor con los celos. Los celos pueden ser indicativo que la persona te desea para ella ¡algo normal!, pero eso no justifica el malestar que te de, ni es indicativo de amor.

«El celoso ama más, pero el que no lo es ama mejor» Molière.

Es el triángulo equilatero del amor maduro: la pasión, el compromiso y el compañerismo (amistad). El celoso no tiene la madurez para ver que el deseo es compatible con los proyectos y el compromiso y por ello se acaba cargando la amistad, que es la argamasa con la que se construye una pareja.

Vía | Roberto Rosenzvaig


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