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Las bolas chinas, beneficios y perjuicios

dlopez 2 junio 2010

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En este país de excesos donde o nos pasamos o no llegamos, las bolas chinas parecen estar más de moda que nunca. Buena parte de la “culpa” de todo esto la tiene Karmele Marchante que hace unos meses dio una clase práctica a las 5 de la tarde en Sálvame para el estupor, y posterior censura, de muchos espectadores. Gracias a ella muchas mujeres se enteraron de qué iba ese juguete y ahora parece lo más normal del mundo.

Como juguete tenemos que decir que es uno de los más vendidos. Su uso es bastante fácil, se introducen en la vagina y el roce de una bola con otra provoca placer. También fortalece el suelo pélvico y la musculatura vaginal por lo que los beneficios son muchos.

Una variante son las bolas chinas anales que también sirven para el hombre. Lo que sí que hay que dejar claro es que, como todo en la vida, las bolas chinas no se pueden usar todo el tiempo que la mujer quiera, hay que usar un poco el sentido común antes de tener un problema.

El uso continuado provoca que el Ph de la vagina se desequilibre y que esto produzca la aparición de infecciones y hongos. Es lógico, por lo tanto, tener una higiene íntima y, cómo no, lavar las bolas chinas con agua y jabón tanto al retirarlas como al introducirlas.

Las variantes de las bolas que incluyen vibrador o relieves para aumentar la sensación de placer son también útiles para todo tipo de sensaciones. Sería conveniente también no caer en el exceso de su uso ya que al igual que no hacemos deporte durante todo el día la musculatura de la vagina también necesita descanso. Y ahora, una vez más, os preguntamos, ¿usáis bolas chinas habitualmente?, ¿algún consejo?


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