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Los afrodisíacos como solución a la falta de deseo sexual

dlopez 28 abril 2010

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Suele pasar bastante a menudo. Tras unos primeros meses de pasión llega la rutina. El paso de los años sigue haciendo estragos y la falta de deseo sexual es una consecuencia más de la vida. El trabajo, los problemas, la menopausia, la pitopausia y muchos otros factores inciden en que ninguno de los dos tengan deseo sexual y se recurre a lo que sea.

Lo bueno del caso es que se da la circunstancia de que quizás un día le apetece a uno y otro día a otro pero nunca al mismo tiempo. Por eso se recurre al manido afrodisíaco que, según nos han informado, suele funcionar. La bajada de la líbido obedece a problemas de las hormonas, a su vez este problema es consecuencia de una dieta que no tiene todos los nutrientes esenciales. ¿Pensáis que por comer algo afrodisíaco vais a reestructurar todo el organismo?

Alimentos como el chocolate producen una sensación placentera porque actúa directamente sobre el cerebro generando endorfinas, la sensación es parecida a la del orgasmo. Las ostras influyen más por la imagen que por su efecto posterior. El mito de que el vino blanco “anima” a las mujeres también es falso. Como nada de esto funciona pues se acude al afrodisíaco de sex shop que ese sí que vale (pensamos).

Pues bien, uno de los más vendidos, el Spanish Fly, no es nada más que Vitamina C y L-Arginina. Esta última sustancia provoca que la sangre corra más rápido y llegue mejor a los órganos genitales. La vitamina C, que sepamos, servía para el resfriado pero no para el sexo. El que os aconsejen tomar el afrodisíaco sólo una vez al día y nunca pasaros con la dosis es para evitar problemas con los que tienen problemas de tensión arterial. Es más, casi todo el mundo en vez de las 2 gotas reglamentarias echa un chorro y luego nada.

Muy bien, 4 párrafos para decirme que nada de esto funciona pero ¿qué hacemos entonces? Pues fácil, el órgano sexual más importante es el cerebro. Incluso un plátano puede ser afrodisíaco si te lo propones. Quizás no habría que mirar tanto en ayudas externas como en la propia fantasía de nuestra pareja, en cambiar posturas, en cambiar de hábitos y así sí que tendréis una sexualidad mejor.


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